A veces, se está demasiado concentrado en crecer mentalmente: en aprender, estudiar, leer, mantener el cerebro activo; y eso es más que bueno. Sin embargo, muchos nos olvidamos de la importancia de mantener nuestro cuerpo en movimiento. Pensamos que es una pérdida de tiempo o que, en realidad, no es necesario, pero es algo que nos puede costar en el futuro.
Ejercitar nuestro cuerpo crea en nosotros una energía y una creatividad gigantesca que, sin duda, beneficia nuestro proceso mental diario. No se trata solo de estética o de salud física; trabajar el cuerpo también es crecer.
Tiphanie Zúñiga Rivera