El ser emprendedor es una de las experiencias más emocionantes. Se siente una enorme satisfacción al ver el crecimiento de algo que antes era solamente una pequeña idea. Sin embargo, en el camino del emprendedor, hay mucho sacrificio. Lo que más me duele a mí, es el tiempo. Me he perdido de muchas cosas por estar ensimismado, sumergido en el deseo de la prosperidad de mi trabajo. Me he perdido del descanso, de risas, recuerdos por el corre corre, por el tick tack del reloj, por esa sensación de que debo lograr lo que quiero antes de que deje de correr el tiempo para mí, es una carrera, pero esto solo causa un aislamiento.
Hoy soy cada vez más consciente de este desafío que tenemos todos los emprendedores, y ahora lucho por un equilibrio entre mi trabajo.
Tiphanie Zúñiga Rivera