A veces sentimos una espinita, algo que nos deja intranquilos. Nuestro sexto sentido nos dice que algo no está bien. Nuestra intuición suele dictarnos lo que debemos hacer, pero decidimos hacer caso omiso a esto, porque nos parece una locura que nuestra mente o nuestros sentimientos sean capaces de aclararnos el camino. Pero esto sí sucede, y me gusta llamarlo algo divino: un regalo del universo, un regalo de Dios. Así que estoy aprendiendo a escucharme más, a hacer lo que siente mi ser que es correcto. Y si, al tomar el camino que me dictó mi corazón, parece un error y causa que tenga que buscar otra alternativa, era justamente esa la razón: el aprendizaje, el conocimiento disfrazado de equivocación.
Tiphanie Zúñiga Rivera