Mi empresa ha tenido un largo camino. Mi inicio fue desafiante, físicamente desafiante. Sé lo que es madrugar para llegar a la montaña fría y oscura, y trabajar hasta recibir el sol y la lluvia. Sé lo que es llegar a casa lleno de mancha y oliendo a miel; sé lo que es estar bañado en tierra, y verme con picaduras la piel.
Recorrer este camino solo me ha hecho más consciente y me ha dado la capacidad de ver el mundo con empatía y humildad.
Tiphanie Zúñiga Rivera